PROFESORA DE HISTORIA VISITA ESCUELA MAPUCHE

Entrevista a Bárbara Nagel, profesora y apoderado de nuestro colegio, quien visitó una escuela mapuche en la localidad de Tirúa (VIII región), en el marco del proyecto “Kuykuitin”.

Kuykuitin (“Puentes de paz”, en mapudungun) es un proyecto creado por un sociólogo y teólogo de la Universidad de Berkeley y un historiador de la Universidad de Georgetown. Consistió en invitar a seis profesores de historia de colegios de la zona oriente a residir en lugares con población mapuche, con el objetivo de proporcionarles un conocimiento profundo de este pueblo, residiendo con una familia local y visitando una escuela rural. El objetivo final del proyecto es poder tender “puentes” entre dos realidades, en apariencia diferentes.

Bárbara Nagel, profesora de historia y apoderada de nuestro colegio, integró parte del grupo de profesores invitados a participar del proyecto.

¿Cómo fue que participaste en Kuykuitin?
“Se invitó a varios profesores de colegios particulares pagados y de buena calidad en educación, que impartieran clases en los 5°, 6° básicos y II° medios. Después de una selección, quedamos seis: dos profesores del colegio Nido de Águilas, dos del Grange, una del Colegio San Benito (Victoria Sánchez B00) y yo”.

¿Adónde fueron y por cuánto tiempo?
“Fuimos del domingo 17 al sábado 23 de abril a la localidad de Tirúa, VIII región”.

¿Qué te tocó hacer allá?
“Conocí la escuela intercultural, pude hacer clases y compartir con sus alumnos, también les mostré nuestro colegio. Además, pude compartir con los creadores del proyecto, los dirigentes locales, el alcalde de Tirúa (Adolfo Millabur, el primer alcalde mapuche).

Me alojé en la casa de un matrimonio un poco mayor, con hijos y nietos cuyas casas estaban alrededor. Pude conocer mucho más de cerca lo que ellos viven, algunas situaciones difíciles y también la riqueza cultural que tienen”.

¿Esta visita pudo cambiar tu percepción del pueblo mapuche?
“Mi percepción siempre ha sido la misma, y es que no se puede generalizar a los mapuches, ni crear estereotipos. De lo que sí me sirvió este viaje, y mucho, fue para profundizar más en su rica cultura, su cosmovisión y la historia desde su punto de vista.

Fue muy enriquecedor desde el punto de vista humano, profesional y también de la presencia de Dios en las personas que me acogieron. En ese sentido, me impresionó el trabajo de la misión jesuita que, al igual que Cristo, está con los que sufren”.