TESTIMONIO COLORES SCOUT

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Manuel Benedetti I°D, guía patrulla Caimanes:
“Me di cuenta que el grupo de scout había crecido mucho desde los últimos colores, porque no cabíamos en la cancha de fútbol, pero igual nos las arreglamos para caber.
…Y partió la reunión: cantamos el himno de Chile y el de la Promesa, y después rezamos. Al terminar el rezo, todas las secciones hicieron sus respectivos gritos, y después, Mario Canales nos dio un discurso sobre valorar y cuidar todo lo espiritual de Scout, además de valorar el grupo en sí.
Después, recibimos la gran noticia de que gracias al arduo trabajo de los jefes, ahora tenemos un parche de los Scout de Manquehue y nos dieron la tarea que todos debíamos tener los parches puestos en la camisa para los próximos Colores.
Hicimos un juego muy entretenido, llamado ‘huenchicana’, que consiste en que todo el grupo tiene que estar tomado de los hombros en un círculo, saltando lo más posible hacia afuera, sin soltarse, para quedar suspendido en el aire el mayor tiempo posible.
Cuando ya todos habíamos quedado en el suelo, nos dividimos en secciones y jugamos el juego ‘Cachipún Alemán con guerra de Pañolines’. Consistía en que cada grupo iba pasando por etapas que eran: ‘pañolín alemán’, ‘quemadas europeas’ (quemadas pero con la otra mano), ‘convivencia’, ‘preguntas de cultura y scout’, y el que perdía, se iba con un baldazo de agua y la última persona hacía un lienzo. En todas las etapas lo pasé muy bien y competí mucho. Terminamos con los Colores Generales sacándonos una foto todo el grupo, en el patio central”.

Gasan Bittar 6°B, seisena Singum, manada Langur:
“Para mí, la reunión del sábado fue muy entretenida porque además de colores, nos juntamos con los niños del Colegio San Benito y San Lorenzo. El juego que jugamos llamado ‘Lanfire’ estuvo muy bueno; nos juntaron en equipos con los de los demás colegios y había un círculo dividido en ocho partes, cada seisena con un sector y una botella atrás. El juego consistía en unas quemadas, pero con ocho equipos jugando a la vez, si botaban su botella, toda la seisena perdía. Jugamos varias veces y fue muy entretenido”.