LA SIEMBRA

Para muchos, un fin de semana largo es una instancia de relajo y tiempo libre. Sin embargo, para los alumnos de 7° y 8° Básico, este último fue una instancia para compartir y servir en La Siembra. Actividad clave que los invita a participar de una versión joven de Trabajos y Misiones (TTMM), teniendo la oportunidad de descubrir su vocación cristiana a través del servicio y la misión, organizados según la Regla de San Benito e iluminados por la Palabra de Dios.

En Pichidegua, y organizado en tres escuelas, los 85 alumnos participantes visitaron el mismo lugar al que fueron los más grandes las pasadas TTMM de invierno. Los alumnos de III° y IV°, junto a algunos ex alumnos, estuvieron a cargo organizar y guiar La Siembra.

“En palabras simples, La Siembra es exactamente igual que TTMM, sólo que ellos no construyen, hacen mantención a lo que hicieron los más grandes y van a misionar por cuadrillas a las casas de los vecinos .En el fondo, es prepararlos para Trabajos y Misiones y para que puedan vivir el Servicio a través de experimentar una realidad distinta, así como también, una instancia para conocerse más y para compartir la vida comunitaria”, explica María Teresa Olavarría (A12), encargada de la actividad.

“Esta fue una instancia para conocer aún más a los alumnos con los que comparto día a día y  para vivir más en profundidad mi rol como tutora. Fue experimentar el enriquecimiento mutuo que se produce entre los alumnos y los tutores participantes. La Siembra, como dice su nombre, es una instancia para compartir y sembrar en los más chicos, lo que nosotros ya vivimos como estudiantes: vida comunitaria, servicio y tutoría. Es entregar nuestro tiempo y dedicación a los demás”, comentó Olavarría.

“Para mí la siembra fue una gran experiencia. Al misionar, pude conocer personas que viven una realidad diferente, de las cuales aprendí muchas cosas y pude ver los felices que son viviendo de una manera sencilla. Además, pude conocer a gente nueva y vivir una experiencia en comunidad, en la que pude ver la amistad que había entre todos nosotros y lo increíble que lo pasamos. Sentí que Dios se manifestaba en cada momento, a través de la comunidad y de todas las personas que pude conocer. ¡Fue una experiencia inolvidable!”.

Tomás Ferrer B. (8°B)

“Para mí La Siembra fue una experiencia que me ayudó a acercarme a Dios. Me di cuenta que está presente en todo lo que uno hace. También, pude conocer personas diferentes, y al mismo tiempo hacer amigos. Me ayudó a entender el servicio en personas que lo necesitan por cada cosa mínima que uno hace”. 

Valentina Fajalde G. (8°C)

“En esta Siembra me di cuenta de lo importante que es la Tutoría y lo importante que es hacerse amigo de los más chicos, porque ellos son los futuros abades, mayordomas, y jefes de cuadrillas. También, lo importante que es mi rol y el de todos los tutores al enseñarles como hacerce amigos de Dios, porque también a través de ellos yo puedo ver a Dios y crecer también en mi fe. Ellos saben mucho inconcientemente y se cuestionan cosas que a su edad es impactante escuchar.”

Matias Flores D. (A14).