CUARESMA: tiempo de oración, ayuno y caridad

La primera práctica cuaresmal es la oración, condición indispensable para el encuentro con Dios. Con ella, cada uno dialoga con el Señor, deja que la gracia entre en su corazón y, como la Virgen María, se abre a la acción del Espíritu Santo dando una respuesta libre y generosa (Lc 1,38).

La segunda práctica es el ayuno que se realiza cotidianamente y sin necesidad de hacer grandes sacrificios. Con ella se ofrece a Cristo aquellos momentos que generan molestias y se acepta con humildad y alegría las adversidades.

En estos cuarenta días previos a Pascua de Resurrección, cada curso tendrá la oportunidad de participar en una Liturgia Penitencial. Este espacio de reflexión y conversión busca conectar a cada alumno con la manera en que ha vivido su vida a lo largo de este año. El sacramento de la Confesión limpiará toda falta que nos limite para servir y acoger plenamente a nuestras comunidades.

El Colegio es un espacio privilegiado para descubrir, a la luz de la Palabra, la vocación particular de amor que cada una de las personas tiene en la sociedad. Esperamos que cada alumno pueda preparar esta Cuaresma de manera que pueda dejarse transformar en el amor de Dios.