ANUNCIO DE RESURRECCIÓN

Este fue un lunes especial. Un lunes en donde en vez de iniciar nuestra jornada en las salas de clases, nos reunimos como Comunidad en el gimnasio de nuestro Colegio para celebrar la Pascua de Resurrección.  En una liturgia llena de alegría, música, globos y testimonios de nuestros alumnos sobre cómo vivieron las actividades de Semana Santa. Educadores y alumnos escucharon atentamente sus palabras y el saludo de bienvenida de nuestro Rector Alejandro Greene, quien nos llamó a vivir la alegría y el amor que significa la Resurrección de Cristo. Él nos exhortó a no buscar entre los muertos al que está vivo, teniendo siempre presente el ejemplo de vida, servicio y amor incondicional que es Jesucristo.

El papa Francisco en su tradicional mensaje de Pascua de Resurrección hizo un llamado a la paz en el mundo, y en especial en aquellos países que sufren el drama de la guerra.

“La resurrección de Cristo es el comienzo de una nueva vida para todos los hombres y mujeres, porque la verdadera renovación comienza siempre desde el corazón, desde la conciencia. Pero la Pascua es también el comienzo de un mundo nuevo, liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte: el mundo al fin se abrió al Reino de Dios, Reino de amor, de paz y de fraternidad”.

“Me llamo Piedad Comparini soy alumna del IV°A y les vengo a contar cómo viví esta Semana Santa.
Este fin de semana participé en todas las actividades que el Colegio y Tutoría nos propusieron: la Salida de servicio, el Vía Crucis, el retiro en el cerro y la Vigilia. No fue fácil, de hecho, hubo varios momentos donde me sentía muy cansada, pero este cansancio desaparece en el instante en que uno se da cuenta de todo lo que sufrió Jesús por nosotros. Imagínense lo que debe doler que te crucifiquen por algo que no hiciste, sino que todo el resto. Este hecho demuestra el infinito amor que Jesús tiene por nosotros. Pero todo el dolor y humillación que sintió se fue cuando resucitó, porque resucitó a una vida nueva, una vida plena y llena de felicidad. Por esto, le quise entregar a Jesús todo lo malo que me aleja de él para que mueran con él, y le pedí por todo lo que quiero que reviva en mi, para que con la resurrección pueda sentir yo también esa vida nueva. Por esto mismo, la Vigilia, aunque fue eterna, fue la liturgia que más me marcó, en ella me di cuenta que gracias a su amor y a mi bautismo, fui salvada. Sintiendo que, al igual que Jesús, resucite, nací de nuevo, y se que todos los que estaban ahí sintieron lo mismo que sentí yo, celebrando después en el San Benito hasta muy tarde. Para terminar, les quiero compartir el versículo que resume todo lo que viví en Semana Santa, que dice “Pues hemos muerto y fuimos sepultados con Cristo mediante el bautismo; y tal como Cristo fue levantado de los muertos por el poder glorioso del Padre, ahora nosotros también podemos vivir una vida nueva”. Espero que ustedes puedan alguna vez sentir lo que es nacer de nuevo”.
Piedad Comparini O. IV°A

“Hola, soy José Andrés Montenegro, alumno del IV° D y rutero del Grupo Scout. Les voy a contar un poco sobre mi Semana Santa, que fue totalmente distinta a la de otros años.
Como Ruta del Grupo Scout Hombres, nos fuimos a pasar esta semana en la casa San Rafael, en Las Canteras, donde viven algunos Jefes del Grupo. A primera vista, estaba muy motivado, pero me cansaba solo de pensar que iba a tener que ¿participar de las actividades que nos mandaba el Colegio. Sin embargo, sabía que me las tenía que aguantar. Llegamos a la casa a las 20:00 hrs del jueves santo. Ahí nos juntamos como comunidad, hicimos un par de actividades y vimos La Pasión de Cristo para luego irnos a dormir.
Al otro día, nos despertamos para ir a Laudes, o lo intentamos, después de eso nos quedamos en el Colegio esperando los buses para partir a la Salida de Servicio en Colina. Fuimos a un lugar sin muchos recursos, pero muy feliz. Se podía ver esa felicidad en la feria, especialmente llena de extranjeros.
Para la salida nos dividimos en varios grupos, para hacer talleres de niños, talleres de adultos, misiones y construir una cruz para poner en la plaza. A mí me tocó misionar, tarea que nunca en mi vida había hecho, pero tenía muchas ganas de hacer […] llegamos a una casa muy acogedora donde vivía un hombre y una mujer de República Dominicana. Ellos nos acogieron con gran cariño, hablamos de su llegada a Chile y nos contaron que llegaron por un grupo de amigos vecinos que, ahora, seguían siéndolo en nuestro país. Luego, hablamos sobre su familia y distintos temas de vida para, finalmente, terminar con una lectura. Después de eso volvimos a la plaza donde pasamos un buen rato con los niños, unos jugando futbol, unos columpiándose, y otros rapiando, terminando con cantos en comunidad alrededor de la cruz que se hizo. En ese momento, me di cuenta de lo que estábamos haciendo: un momento de felicidad para personas que son muy distintas a nosotros. Nadie pensaba en ninguna distracción, el único propósito era hacer tutoría y dejar una marca, no me arrepiento para nada de haber ido a esa salida, es más, estoy orgulloso de haberlo hecho.
Volvimos a los buses para partir al San Lorenzo donde se celebraría la adoración a la cruz, Fue una misa larga con muchos signos que no conocía […] como Ruta fuimos a hacer hora para el Vía Crucis, donde personalmente estuve muy preocupado de la estación que nos tocaba, la cual era la muerte de Cristo. Al estar ahí quedé impresionado por toda la gente que participaba, esto me llevó a pensar que lo estamos haciendo bien como Colegio y alumnos. […]

El sábado, nos despertamos para ser parte del Retiro, fue una caminata subiendo por el cerro de Canquén, ahí quedé impresionado de la cantidad de familias dispuestas a ser parte de lo que estábamos viviendo […] Volvimos a la casa a usar nuestro tiempo en lo que queríamos, dormir, estudiar, pero yo decidí pensar en lo que estaba viviendo y con quienes lo estaba viviendo, pensé que por algo estaba ahí […] estaba en un momento en el que no me preocupaba por el estudio o el preu. Lo único en lo que me concentraba era en hacer un bien para mí y para los demás. […] Partimos al colegio para ir a la Vigilia, celebración que se suponía era muy larga y fome, pero supe entenderla y escucharla, pese a que tenía mucho sueño […] terminamos celebrando la resurrección de Cristo todos juntos en lo que se llama ágape.  Jamás pensé que iba a ser tan motivado y entretenido como lo fue, donde el concepto de unión, tutoría y acogida se hacían notar en cada momento.

Los invito a participar de las actividades el próximo año, te pueden parecer muy fome y todo pero, si hay disposición, pasa todo lo contrario.

Gracias.”
José Andrés Montenegro IV°D