Anselminos que están dejando huella

Te invitamos a conocer Camila de Bianchi A11, la ex alumna que está comprometida y marcando pauta en el cuidado del medioambiente. No te pierdas su mensaje a nuestra Comunidad y el reportaje que publicó la revista Qué Pasa sobre la gran aventura que vivió junto a su padre, Giancarlo.

“Hago un llamado a todos los Anselminos a ser Agentes de Cambio. En nosotros está el hacer la diferencia y poner nuestro granito de Arena. Cuidemos el maravilloso hogar que tenemos, un perfecto ecosistema en el cual tenemos la suerte de participar. Pensemos en nuestro consumo día a día, el lugar donde terminarán nuestros residuos, reciclemos, andemos con nuestra botella de agua para evitar el consumo de plástico, o nuestra taza de café, en nuestro consumo está hacer la diferencia. Uno cuida lo que quiere, y creo que todos amamos nuestra Tierra, hagamos todo lo que esté en nuestro alcance para cuidarla, está un poquito enferma y necesita de nuestra ayuda.

Pequeños cambios, traen grandes repercusiones. Juntémonos todos por un bien mayor y salvemos nuestro Planeta”. 
Camila de Bianchi  A11

Publicación Revista Qué Pasa:

El padre y la hija que recorrerán 10 mil kilómetros por Chile en una cruzada por el reciclaje

Giancarlo y Camila de Bianchi, fundadores de Arribamerica Recicla, comenzaron una inédita travesía que los llevará por más de 50 localidades desde Antofagasta a Cochrane, con la finalidad de reciclar residuos electrónicos en un vehículo especialmente acondicionado para estos propósitos bautizado como “Re-truck”. ¿Por qué lo hacen? Por amor al planeta.
Un año en Australia cambió para siempre la visión sobre el mundo de Camila de Bianchi. Con 25 años y recién graduada como ingeniera comercial, se fue a Oceanía y lo que observó allá, fue el empujón para sentir la imperiosa necesidad de hacer algo para cambiar el desastre ambiental en que está convertido el planeta.

“Mi motivación para hacer esto nace de la Camila”, dice Giancarlo de Bianchi, su emprendedor padre de 51 años. Ligado siempre a la naturaleza, viajero y montañista de los cerros de la cuenca de Santiago, se fue a vivir a Chicureo hace más de dos décadas, cuando sólo era campos de cebollas.

“Nos tildaban de locos. Montamos una chacra, con gallinas, invernadero, etc. Pero todo esto se potenció cuando la Camila vuelve de Australia con un chip súper potente, profunda y chora. El año pasado, en septiembre, en una conversación en el campo, dijimos ¿por qué no hacemos algo con el tema del reciclaje?”, recuerda Giancarlo.

Arribamerica
¿A dónde van los cables, teléfonos viejos, pilas, baterías o computadores pasados de moda que ya no usamos? Cada año los residuos electrónicos en Chile sobrepasan los 150 millones de kilos según cifras de la ONU. La basura nos inunda y las capacidades personales para solucionarlo se ven mermadas por la falta de espacios adecuados para su recolección y la carencia de educación ambiental e información.

Esa fue el panorama que visualizaron padre e hija, en el transcurso de vida de Arribamerica. Junto con un amigo de la familia y, tercer socio, Juan Pablo Inguerzon, llevaron el Re-truck a distintas ferias de innovación en Chile durante el 2019. Si bien al principio la idea era reciclar botellas y latas –clásico deshecho de los grandes festivales- una asociación estratégica con la compañía Entel, los llevó a cambiar el objetivo y aunar fuerzas sobre la urgencia de recapturar la basura electrónica. Camila cuenta:

“Hoy en día hay muchas instituciones que reciclan plástico y latas, pero los residuos tecnológicos son realmente contaminantes y tóxicos para el medio ambiente, con decir que un kilo de pilas puede contaminar 6.5 millones de litros de agua. Es una locura el nivel de toxicidad que estos residuos provoca y el poco alcance de lugares que hay para reciclarlos”.

Durante tres ocasiones estuvieron instalados en las Ciclorecreaovías. En una de ellas un chico de 15 años llegó con 40 kilos de pilas, producto de cinco meses de acopio, con recipientes que puso en su edificio de 16 pisos, replicando un proyecto escolar. Quedaron maravillados.

La idea de ir por gran parte de Chile, concientizando acerca de lo fundamental que resulta hoy en día el reciclaje, se sucedió rápido. Durante tres meses recorrerán pueblos y carreteras, bajo el nombre de: Tour Entel de Reciclaje Electrónico. Una road-trip ecológica sin precedentes.

Vida de carretera
No es nuevo esto de girar por Chile para los de Bianchi. Padre e hija están conectados por el amor a los viajes y la naturaleza. En su familia, conformada también por una madre y tres hermanos menores, se iban en aventuras a bordo de un camión minero de segunda mano, que Giancarlo reconvirtió en casa rodante y que le obligó a convertirse en un avezado mecánico. El Iveco era bien pannero.

“Mi papá es un inspirador, absolutamente. Nos enseñó desde chicos a ser perseverantes, luchadores y emprendedores. Agarrábamos el camión y nos íbamos a hacer trekking siempre en el sur. Yo con él, nos llevamos la raja”, dice Camila mientras Giancarlo la mira con orgullo.

Desde agosto, la dupla estará viajando con el Re-truck por media centena de pueblitos y ciudades, pasarán por zonas afectadas ambientalmente como Huasco y Quintero, como también por otras en que están en la mira de centrales hidroeléctricas como Pucón o Puelo.

El carro-camión tiene dimensiones de 7,5 metros de largo, 2.,3 de ancho y 2,8 de alto: “Camila abrió un laboratorio dentro. Una pantalla te muestra en un video todo lo que se hace con las materialidades que se recuperan, hay tips de cómo está el planeta con los residuos tecnológicos y cuáles son sus efectos. Además, hay cuatro frascos con los residuos tecnológicos listos para transformarse en materia prima de nuevo, a partir de lo que se recolectó. Tenemos un lingote de aluminio producido por la recuperación de los residuos tecnológicos”.

Un concepto llamado “minería urbana”, promueve la recuperación de aparatos electrónicos en desuso para extraer de ellos tesoros tan ocultos al ojo como están los minerales bajo tierra. En cien mil celulares viejos se puede extraer 2.4 kilos de oro, 25 kilos de plata y 900 kilos de cobre, por ejemplo.

Una misión de vida
Camila y Giancarlo, viven noche y día juntos, afinando este enorme proyecto que culminará en Santiago, en la misma semana que se efectúa la COP25. La misión será la de reciclar unos 20 mil kilos de antigüedades electrónicas.

Pero más que sólo recolectar, tienen deseo de hablar, comunicar y educarse con más gente. El viaje también será transmitido por streaming, y con muchos contenidos a través de las redes sociales de internet. Ese deseo de aportar al cambio planetario y la urgencia del cuidado medioambiental que se han contagiado mutuamente, quieren compartirlo con la mayor cantidad de personas posible.

“Estoy en esto porque creo que hay que recordarle al ser humano de dónde venimos. Somos seres vivos dentro de un ecosistema al cual pertenecemos. A nadie le entregaron la tuición del planeta, a nadie le dieron un certificado de inscripción en que el planeta era de la humanidad, eso no es cierto. El planeta es de todos: de los animales, los árboles, los seres humanos. Tenemos que respetar nuestro lugar en el ecosistema, somos partícipes y no dueños”, afirma Camila.

“Nuestra historia, creo, puede ayudar a sensibilizar a un montón de gente. Eso es lo que a mí me encantaría. Yo creo que sí se puede. En vez de tomarte un añito sabático, o irte a Punta Cana por décima vez en el verano, invéntate algo que tenga un propósito, relato, contenido, que tenga un fin para un alguien o un algo que lo necesita. Y más sí lo haces en familia y con tu hija”, remata Giancarlo.

El Tour de Reciclaje Entel recorrerá localidades como San Pedro de Atacama, Paihuano, Quintero, Futaleufú, Villarrica, Chonchi, Cobquecura o Pumanque. Un segundo carro, dirigido por Juan Pablo Inguerzon -quien también estará en el norte con los de Bianchi- visitará municipios, colegios y universidades de las distintas comunas, en un total de 72 actividades.

 

Fuente: Revista Qué pasa

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