Asunción de la Virgen

Durante la solemnidad de la Asunción de la Virgen celebramos ella, concebida sin pecado original, cuando llegó su momento de partir, fue asunta a los cielos en cuerpo y alma. Este día reconocemos muy especialmente la gloria de Dios y, con alegría, celebramos tener una madre tan pura que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos: llegar al Cielo.

María cumplió perfectamente con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios. El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre de 1950. La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor invitando a los fieles a acercarse a su persona e imitar sus virtudes. San Alfonso María de Ligorio enumera las virtudes de María nombrando: la humildad, el amor a Dios, el amor al prójimo, la fe, esperanza, castidad, pobreza, obediencia, paciencia y oración. 

 

Sugerencias para vivir la fiesta en familia:

  • Coronar a María explicando, al mismo tiempo, por qué llegó al Cielo en cuerpo y alma.
  • Meditar en alguna virtud de la Virgen y pedir que acreciente en nosotros este aspecto. 
  • Llevar y ofrecer flores a la Virgen.
  • Rezar el Rosario en familia con mucha devoción.

 

Fuentes: 

http://www.santorosario.net/espanol/virtudes.htm
http://es.catholic.net/op/articulos/18197/la-asuncin-de-la-virgen-mara.html