Excelentes Misiones Familiares

25 familias de nuestro Colegio se las jugaron por un sábado distinto e hicieron de las Misiones Familiares, una instancia llena de alegría, cariño y compañía. Los 100 abuelitos del hogar Nuestra Señora de Guadalupe, de la Fundación Las Rosas vivieron una mañana entretenida que los sacó de su rutina e hizo sentir bien.
Fue una jornada marcada por el entusiasmo de los participantes quienes disfrutaron de cada una de las actividades, recibiendo el cariño y agradecimiento de las personas del Hogar. Fue una positiva, entretenida y distinta mañana para todos, en donde grandes y chicos aprendieron la importancia y lo simple que es servir a otro.
Los voluntarios ayudaron de diferentes maneras, desde acompañar y dar de comer a los abuelitos hasta limpiar y arreglar el jardín y huerto del esta comunidad.
Actividades como estas, en donde se ayuda con una sonrisa y el corazón hacen la diferencia en nuestra comunidad. La generosidad demostrada enseña a los jóvenes y niños que involucrarse y participar ayudar no solo a nuestro prójimo, sino que también a cada uno.

Agradecemos a los voluntarios por hacer de esta iniciativa de Pastoral, unas excelentes Misiones Familiares.

No te pierdas las que realizaremos el próximo año.

“Para nosotros esta experiencia fue muy positiva como familia. La actividad nos movilizó, haciéndonos salir de nuestros planes y nuestra comodidad para ayudar a otros, hubo que vencer esa burguesía inicial. Una vez allá, el encontrarnos con la realidad de las abuelitas, sus historias, dolores y olvidos fue muy potente, la conversación fluyó fácil, nos emocionamos con su sufrimiento y abandono, nos enternecimos con algunas que creían que estaban de paso y también nos reímos con algunas que eran francamente divertidas.
Al regreso ver a los niños cantando “El granito de mostaza” (capítulo aparte la hermana cantante…) y preguntando cuándo podemos volver…. no tiene precio.
Una experiencia muy gratificante y tan fácil, no cuesta nada ayudar a estas personas que sólo necesitan compañía, dándoles un poco de nuestro tiempo”.

Francisco Blanco.
Familia Blanco Silva

 

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