Gente CSA Rodrigo Vidal

Queremos invitarlos a conocer a Rodrigo Vida, quien el 2005 fue Profesor Jefe de nuestra primera generación de IV° medio.

Nombre: Rodrigo Vidal H.

En qué trabajas en el Colegio: Soy encargado de Jóvenes Manquehue de hombres y coordino y apoyo a las comunidades de III° y IV° medio y ex alumnos.

Estás en el CSA desde: fines de febrero de 2020. Estuve hace muchos años donde hice muchos amigos.

Qué libro recomendarías: Momentos Estelares de la Humanidad de Stefan Zweig

Comida preferida: Charquicán con huevo

Música o canción favorita: depende del momento. Ahora, Yo vengo a ofrecer mi corazón de Fito Páez

Lugar favorito del Colegio: Los patios

Algo que pocos saben de ti: Tengo una hermana en el cielo que siento muy cercana.

Cómo ha sido tu historia en el Movimiento: Llegué al MAM porque no me había confirmado en el Colegio. Me quedé por la amistad con, en y por Cristo.

Soy Oblato cenobita y he sido tutor en cada uno de los colegios de Manquehue, en Brasil, en dos colegios en Inglaterra, y también he estado en EE.UU misionando. El 2019 tuve el privilegio de vivir con la comunidad de San José en la Patagonia, Tengo el regalo de la amistad con jóvenes, no importa de donde sean.

¿Qué significa para ti el CSA? Una comunidad con mucha mística y fuerza. También una historia de madurez en sufrimientos y alegrías. El desafío de seguir encontrándose en la simpleza, la humildad y la verdad a pesar de lo grande y fuerte.

Le preguntamos a Paulina Corral, exalumna de esta primera generación cómo fue su experiencia y esto nos contó:

“Mi paso por el San Anselmo fue un regalo que recuerdo con mucho cariño hasta el día de hoy. Éramos la primera generación del colegio, un curso de sólo 22 de personas, muy distintos unos de otros, y donde había mucho que hacer, organizar, pensar e inventar, etc. En ese sentido, la figura de Rodrigo Vidal (nuestro profesor jefe los tres últimos años) fue muy importante porque hizo que el terreno fuera fértil para que como jóvenes pudiéramos ser activos en lo que cada uno se sintiera llamado. Además, se encargó de mostrarnos un colegio amigo, un colegio entretenido, con autoridades cercanas y con profesores preocupados, un lugar distinto donde realmente te sentías querido y acogido.
Con el tiempo, Rodrigo se fue convirtiendo en un gran amigo de varios, algo poco común –creo– en un Profesor Jefe de cualquier colegio. Yo al menos, estoy profundamente agradecida de su infinita paciencia por entregarnos durante tantos años, apoyo, cariño y palabra de Dios. Para mi eso fue fundamental, la perseverancia del Colegio y Rodrigo, en querernos tanto.
Hoy no tengo ningún vínculo formal con el Colegio o con el Movimiento, pero es como hablar de mis amigos. Quizás de esos que no vez mucho y que marcaron tu historia “pasada” , pero que también son parte de tu presente, porque hay algo mas fuerte en esa amistad que te hace sentir que el tiempo no hubiera pasado y todo fuera como ayer”.