Cambio de Abad Escuela de Servicio 

El lunes 24 de septiembre se realizó, a través de Zoom, la ceremonia de cambio de Abad de la Escuela de Servicio (ESSA). Acompañados por todos sus miembros, el Director de Tutoría, Ignacio Vallejos y nuestro Rector, Alejandro Greene se vivió una emocionante ceremonia llena de detalles en la que Jaime Adasme dejó el cargo que ha desempeñado desde que empezó la pandemia, como Abad interino, para que lo asumiera Renato Van de Wyngar A18.
Comenzaron con la oración de Vísperas, después hubo unas palabras del Rector y siguieron con la promesa del nuevo Abad y las de los nuevos miembros de la comunidad. Finalmente los miembros que dejan la Escuela compartieron unas palabras sobre su experiencia.
“Para mi la escuela ha sido el lugar donde he ido descubriendo mi vocación y me ha abierto las puertas a experiencias que me han cambiado la vida y me han convertido en quién soy hoy.
Durante este tiempo, me he entregado por completo a esta comunidad y a su misión, he dejado de lado muchas cosas con el objetivo de hacer el servicio una forma de vivir y no una experiencia, y la verdad no me arrepiento de absolutamente nada.
Me siento muy orgulloso de lo que se ha podido avanzar en estos años y lo que yo he podido aportar, pero más que nada, orgulloso de la comunidad que sigue, de verlos donde están, a varios me ha tocado conocerlos desde chicos, y ver cómo madura y avanza espiritualmente un joven es una de las mayores riquezas del trabajo que hace la Escuela.
Me voy infinitamente agradecido por haber sido parte de la historia de la ESSA, por haber hecho amistades que son para siempre y que a pesar de los altos y bajos sé que fue un camino perfecto, como dice una lectura del Deuteronomio: “te humilló, te hizo pasar hambre, todo para al final hacerte feliz” y la verdad, pucha que he sido feliz.
 Pedro Vega A15 que se retira de la Escuela 

“La alegría que más me produce este momento, y hablaré personalmente, es que hoy hice una promesa que no tiene fin. ¿Y qué es para nosotros la promesa? Pedro nos da una respuesta en el Evangelio: “Señor, ¿dónde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios. “ (Jn 6, 68).  La promesa es exactamente eso, es decirle que sí a Dios y entregarse completamente a Su voluntad, pero sin fecha de vencimiento. Ese es el mejor regalo, porque nuestra promesa sigue viva desde el primer día hasta el momento de renovarla cada año. Por eso, nos tenemos que estar contando los años que quedan para retirarnos, sino solo preocuparnos de decirle que sí a Cristo día a día. ¡Y qué alivio es no urgirse sobre lo que pasará a futuro!

Por último, los quiero invitar a cuidar el tesoro que tiene la Escuela de Servicio. ¿Y cuál es ese tesoro? Para mí son nuestros 4 pilares: la amistad espiritual, la Lectio, la Tutoría y el Servicio. Por eso, preocupémonos de poner nuestros 5 panes y 3 peces, y tengan por seguro que será Dios quien hará el milagro”.
Renato Van de Wyngar A18
nuevo de Abad de la Escuela