AÑO DE LA MISERICORDIA

¿Por qué es el Año de la Misericordia?

El martes 8 de diciembre del 2015, el Papa Francisco dio inicio al Año de la Misericordia abriendo la puerta santa de la basílica de San Pedro. ¿Qué significa que estemos viviendo el Jubileo de la Misericordia? ¿Qué implica en nuestra vida como católicos?

En su Audiencia General realizada al día siguiente, el Santo Padre se dirigió a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro, señalando la necesidad que tiene la Iglesia de instituir un Año Santo extraordinario, como respuesta -en tiempos de profundos cambios- al llamado de contribuir en nuestro mundo, haciendo visible los signos de la presencia y cercanía de Dios, contemplando su Misericordia, y llegando así a “ser testigos más convencidos y eficaces”. ¿Cómo podemos contemplar la Divina Misericordia de Dios? Poniendo atención al mensaje esencial de Jesucristo, en el Evangelio, y poniendo en el centro de nuestra vida al Dios misericordioso.

En concreto, este Jubileo nos llama a elegir “lo que a Dios más le gusta”. Y, ¿qué es lo que «a Dios más le gusta»? Perdonar a sus hijos (es decir, nosotros) y así como Él nos perdona nuestros pecados, nosotros debemos hacerlo con los que nos rodean, incluso si nos han hecho daño. Si tú perdonas al que te ofende, brillarás como una “antorchas de la misericordia de Dios en el mundo”. El Papa Francisco concluye diciendo que el objetivo de la Iglesia, en Año Santo, es poder experimentar la alegría de haber sido encontrados por Jesús, como la oveja perdida (Mt 18, 12-14).

Oración del Año Jubilar de la Misericordia

9